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miércoles, 20 de marzo de 2013

Restos de suboficial fallecido en Satipo llegan a Lima


Miércoles, 20 de Marzo 2013  |  6:00 pm
Fuente: Andina | Créditos: Foto referencial
El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, y el director de la Policía, Jorge Flores Goicochea, encabezarán una ceremonia póstuma.
Los restos del suboficial PNP, Francisco Orlando Lévano Pinedo llegaron esta tarde al Grupo Aéreo Número Ocho, en Lima.
En el lugar, el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, y el director de la Policía, general Jorge Flores Goicochea, encabezarán una ceremonia póstuma.
Como se sabe, Lévano Pinero recibió disparos tras enfrentarse a delincuentes en el frustrado asalto de un vehículo de caudales en la ciudad de Satipo, Junín.
En pleno vuelo de helicóptero hacia Huancayo, la presión generada por la altura causó en el suboficial una descompensación. Esto obligó a que la nave aterrice en La Merced, donde falleció horas después.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Fiscalía identificó restos de víctimas de violencia


  Lima, nov. 11 (ANDINA). El Equipo Forense Especializado (EFE) del Ministerio Público ha identificado los restos de 1,238 víctimas de la violencia que vivió el país de 1980 al 2000, señaló hoy el jefe del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Gino Dávila.

ANDINA/archivo
ANDINA/archivo
Refirió que desde hace 9 años, de los 2,220 casos que se investigan, el 50 por ciento, es decir 1,238 ya han sido identificados.
“De esa cifra 1,079 ya han sido entregados a sus familiares mientras que los otros serán sometidos a pruebas de ADN para su reconocimiento. Por lo tanto, aún nos queda tarea pendiente”, dijo en el programa Los Fiscales.
Subrayó que el EFE continuará con su labor de búsqueda, recuperación e identificación de las personas que fueron ultimadas por la insania terrorista.
“Nuestro equipo tiene la férrea voluntad de continuar y no dejar que pasen los años sino que se termine el proceso en el menor tiempo posible”, subrayó.

Recordó que para esta labor, se inauguró en Ayacucho este año un laboratorio para pruebas de ADN, que hace posible la identificación de los restos ubicados.
“Se decidió implementar ese laboratorio en la ciudad de Ayacucho, no solo por su cercanía al lugar de los hechos sino porque permite un trabajo especializado y específico en la labor de exhumaciones”, dijo.
Agregó que la labor del equipo forense no se limita únicamente a exhumar sino busca cerrar el círculo de las personas que perdieron a sus familiares en un hecho cruento.
El trabajo del equipo forense multidisciplinario está conformado por médicos, odontólogos y fotógrafos forenses, arqueólogos sociales, biólogos además de personal administrativo.
Sus labores se realizan en todo el país, fundamentalmente en Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Huánuco, las zonas dónde se han registrado el mayor número de desapariciones.
La Fiscalía también participó en las exhumaciones de las víctimas de los terroristas en el distrito de Soras, provincia de Sucre, en Ayacucho, labor que realizó en tres etapas.
La primera en octubre de 2010, la segunda en junio de 2011 y la tercera en octubre en este año, recuperándose en suma 55 restos.
Un total de 7 de los 19 restos exhumados en la tercera etapa fueron entregados el viernes último a sus familiares, en una ceremonia pública en Soras, con la presencia del Fiscal de la Nación, José Antonio Peláez Bardales; el titular del Congreso, Víctor Isla y de la presidenta de la Comisión de Justicia del parlamento, Marisol Pérez Tello.

martes, 28 de agosto de 2012

asesinato de dos niños que conmociona a España


El confuso caso del asesinato de dos niños que conmociona a España

Ruth y José desaparecieron en el 2011. Un informe forense confundió sus restos con los de un roedor y hoy constatan que pertenecían a los niños
España, Asesinatos
Portada de la edición online que destaca el último informe forense. (Diario El País)
Madrid / Córdoba (DPA). Durante casi 11 meses, la policía no paró de buscar a Ruth y José, dos hermanos de seis y dos años que desaparecieron en Córdoba, en el sur de España. Hoy se supo que toda esa búsqueda que ha mantenido en vilo al país ha sido en vano. Todo apunta a que están muertos desde que desaparecieron, según un informe forense que deja en entredicho la labor de la policía científica y el tiempo y el esfuerzo dedicados a la búsqueda de los niños.
Por un error que fuentes de la institución califican como “garrafal”, la policía científica no se dio cuenta de que había tenido en sus manos prácticamente desde el principio la solución a uno de los casos que más atención ha suscitado en la opinión pública española en los últimos años.
DESAPARECIDOS EL 2011, ESTABAN CON SU PADRE
Ruth y José desaparecieron el 8 de octubre de 2011. La policía sospechó desde entonces que su padre, José Bretón, era el responsable, en un acto de venganza hacia la madre, Ruth Ortiz, que le acababa de pedir el divorcio.
Los niños estaban con él cuando desparecieron y él aseguró que los perdió en un parque. Bretón fue detenido pocos días después del suceso y se encuentra desde entonces en prisión preventiva como único sospechoso del secuestro de sus hijos.
Pero él, un ex militar al que los psiquiatras han atribuido un coeficiente intelectual superior a la media y al que califican de manipulador, nunca ha confesado. Y las fuerzas de seguridad no habían logrado pruebas que demostraran su culpabilidad ni que desvelaran el paredero de los niños.
RESTOS OSEOS “DE ROEDORES”
Pocos días después de la desaparición de Ruth y José, las fuerzas de seguridad encontraron restos óseos entre las cenizas de una hoguera reciente en “Las Quemadillas”, una finca de la familia del padre en las afueras de Córdoba. La policía científica dictaminó que no eran de los niños, sino de roedores. Y las investigaciones siguieron entonces otras líneas. Incluso se llegó a especular con que Bretón hubiera dejado a los pequeños a cargo de un compinche.
El informe de la policía científica parecía claro y contundente. Pero la madre de los pequeños no se quedó satisfecha con él y, con el permiso del juez y pagando con su propio dinero, envió los restos a un reputado forense y antropólogo, Francisco Etxeberria, ex colaborador de Baltasar Garzón en investigación de desapariciones del franquismo.
CALCINADOS EN CALCULADO CRIMEN
En el de Ruth y José, el resultado de su informe es demoledor: los restos de la hoguera no eran de roedores, sino de al menos dos niños. Fijó incluso las edades: dos y seis años, las mismas de José y Ruth cuando desaparecieron. “Fueron víctimas de una muerte violenta de tipo homicida desde el punto de vista médico legal”, dijo hoy a la edición online del diario “El País”.
Bretón, presuntamente, se habría ayudado de una placa metálica para convertir su hoguera en una especie de horno crematorio en el que se llegaron a alcanzar los 800 grados, lo que destruye cualquier resto de ADN e impedirá saber si los niños murieron antes de ser echados al fuego o no. “La persona que la encendió sabía lo que estaba haciendo”, dijo Etxeberria a “El País”.
El ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, confirmó hoy que existe otro informe forense que apoya el de Etxeberria. Lo encargó la propia policía a un experto en antropología dental que ha trabajado en los yacimientos de Atapuerca al saber de los resultados del forense contratado por la madre de Ruth y José.
GARRAFAL ERROR
¿Cómo pudo entonces la policía científica dictaminar que los restos de la hoguera eran de roedores y no de los niños? “Estaríamos hablando de un error científico”, admitió el ministro del Interior en una rueda de prensa convocada después de que hoy se filtrara a la prensa el informe de Etxeberria. “Aplicaría la máxima de que el mejor escribano comete un borrón”, dijo Fernández Díaz.
Pero Etxeberria asegura que “a simple vista” se podía comprobar que los restos no eran de animales. Él tuvo en sus manos “cerca de dos centenares de trozos de huesos, algunos del tamaño de una uña” y “nueve dientes”.