Mientras que sus pobladores viven tranquilos,
empresarios turísticos aprovechan las predicciones sobre el fin del
mundo para hacer dinero

Xul, al sur de México. (Foto y video: Reuters
México (Reuters). Esto es Xul, en el sur de
México. Antiguo bastión de la civilización Maya, su nombre significa “el final”. ¿Qué mejor lugar para celebrar
el fin del mundo que este pueblo?
Faltan ya muy pocos días para el 21 de diciembre, fecha en la que
según el calendario maya se producirá una catástrofe, pero veamos el
video y notemos qué tranquilos están los habitantes de Xul. Porque,
según cuentan, sus ancestros no predijeron el apocalipsis, sino tan sólo
un cambio de ciclo.
“La creencia de nosotros es un ciclo nada más que se cierra de la
era maya, Mas no creemos en nada trágico. En nada desastroso que nos
suceda”, dice Pedro Uicab, representante comunitario maya.
Mientras que ellos llaman a la calma, otros hacen negocio a cuenta
del apocalipsis. Solo hace falta darse una vuelta por un balneario
aledaño, propiedad de una empresa turística italiana. Sus dueños esperan
recibir cientos de visitantes estas navidades curiosos por ver qué
pasará.