Ollanta Humala cumple un año como presidente de la República.
En este periodo el mantenimiento del modelo y la estabilidad económica son los factores que más destacan del régimen, con el ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, jugando un papel fundamental.
Durante la campaña electoral el entonces candidato Ollanta Humala generaba temores en los inversionistas,
debido a que el plan de gobierno denominado La Gran Transformación
proponía que el Estado debería tener una mayor participación en las
inversiones, hecho que hacía pensar que el Perú seguiría el camino de
países como Venezuela, Bolivia o Argentina.
Tales miedos se hicieron patentes
cuando
Humala derrotó a Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral. Al día
siguiente, lunes 6 de junio del 2011, la Bolsa de Valores de Lima tuvo
la peor caída de su historia (12,45%) y se vio obligada a
suspender la negociación a media jornada. De nada parecía valer, en ese
momento, las palabras de Humala comprometiéndose a gobernar con la “Hoja
de Ruta” y no con su plan de gobierno original.
De allí en adelante,
los primeros nombramientos fueron claves para ganarse la confianza,
sobre todo de los inversores. Se ratificó a Julio Velarde en la
presidencia del Banco Central de Reserva (BCR) y se nombró a Luis Miguel
Castilla como Ministro de Economía y Finanzas. Humala asumió así el
gobierno con un ánimo más tranquilo entre los empresarios y políticos.
En su discurso de asunción de mando,
Humala anunció el incremento del sueldo mínimo de S/.600 a S/.750 el cual se dio en dos tramos de S/.75 cada uno.
El primero se logró el 11 de agosto del 2011 y otro el 1 de junio de
este año. En ambos casos se descartó que se afecte a las mypes, que fue
la crítica principal a la medida.
El Presidente también anunció la negociación de un nuevo esquema tributario para las empresas mineras,
ya que fue parte de las promesas de campaña donde se le denominó
“impuesto a las sobreganancias”. Las conversaciones duraron dos meses y
el entonces presidente del Consejo de Ministros, Salomón Lerner, anunció
el acuerdo ante el Congreso el 25 de agosto.
El nuevo
marco tributario consiste en tres impuestos, la modificación de la Ley
de Regalía Minera, el Impuesto Especial a la Minería y el Gravamen
Especial a la Minería. En todos los casos se aplica sobre la
utilidad operativa de las mineras y se espera que el Estado recaude
S/.3.000 millones anuales.
Otra propuesta de campaña discutida
durante la campaña fue la reducción del precio del balón de gas a S/.12,
el cual Humala, ya como presidente, reconoció que no se podía lograr.
Sin embargo se hicieron los esfuerzos para que se reduzca.
Petroperú
llegó a un acuerdo con Pluspetrol para comprar el 40% de su producción
el mismo que le permitió rebajar a S/.29 el precio del balón de gas en
las estaciones afiliadas a la petrolera estatal desde el 20 de febrero
de este año. A la vez, el 8 de junio, el Gobierno aprobó entregar un
bono de S/.16 para las familias más pobres del país para la compra de
balones de GLP y el programa se inició en Quillabamba, Cusco.
Otro hecho de importancia fue la recuperación del Lote 88 al merado local en febrero último,
gracias a un acuerdo entre el Consorcio Camisea y el Estado. Sin
embargo aún está pendiente la modificación del contrato que oficializará
el compromiso.
Un tema que evidencia el cambio del Humala candidato y el Humala presidente es Conga.
Tras una serie de reclamos en Cajamarca en contra del proyecto minero
el Gobierno decide paralizarlo el 3 de noviembre y contrata un peritaje
internacional, que a mediados de abril de este año determinó que es
técnicamente viable.
Conga, que tendrá una inversión de US$4.800
millones, fue el tercer proyecto paralizado el 2011, pues en el
Gobierno de Alan García pasó lo mismo con Tía María en Arequipa y Santa
Ana en Puno. Sin embargo hay una diferencia, mientras estos dos últimos
tuvieron decretos para ser suspendidos,
Humala busca hacer
respetar la legalidad de los contratos firmados por el Estado y ello
hace que el conflicto en Cajamarca se mantenga hasta hoy. Otros
hechos de importancia fueron la elaboración de la Ley General del
Trabajo el cual aún se viene discutiendo, la falta de decisión por parte
del MTC para decidir la renovación o no del contrato de telefonía móvil
de Telefónica,
la firma del TLC con la Unión Europea en junio último, entre otros.
Castilla, pieza clave
El
ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla se convirtió en
pieza del Gobierno para mantener la estabilidad y la confianza en el
país. A ello se sumó el nombramiento de Tania Quispe como Jefa
de la Superintendencia Nacional Aduanas y Administración Tributaria
(Sunat), quien a diferencia de sus antecesores proviene del sector
privado.
Del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) salieron propuestas de reformas en diversos sectores económicos. La
Superintendencia Nacional Aduanas y Administración Tributaria (Sunat)
fue fortalecida y a ello se sumo el pedido del Gobierno para legislar en
materia tributaria y aduanera, que se le fue concedido por un plazo de
45 días.
También se gestó la reforma del Sistema Privado de Pensiones (SPP),
la cual se oficializó el 19 de julio, pese a las duras críticas por la
falta de debate en las comisiones de Economía y Trabajo del Congreso.
Castilla anunció la reforma de la ley del canon, del mercado de valores y
el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP).
Como una forma de agilizar la inversión, en marzo de este año
el MEF junto con ProInversión lanzó un paquete de proyectos por US$10.000 millones
que se licitarán entre el 2012 y 2013 buscando potenciar las alianzas
público-privadas. Estos procesos se iniciarán a finales de este año.
Castilla se encargó generar confianza en los inversores
y realizó giras por Asia, Estados Unidos y Europa, anunciando que en
medio de crisis internacional el Perú lograría un crecimiento de 6% el
2012.
La influencia de Castilla también se evidencia en
los cambios ministeriales, pues no fue removido en ninguna de las dos
oportunidades que se realizaron. Se mantiene desde el inicio de
la gestión junto con el René Cornejo, ministro de Vivienda, Carlos
Paredes, ministro de Transportes y Comunicaciones; y José Luis Silva,
ministro de Comercio Exterior y Turismo, todos son parte del equipo
económico.
Este equipo se completa con los ministerios
de Agricultura, por donde pasaron Miguel Caillaux, Luis Guinochio y hoy
está Milton von Hesse, hombre de confianza de Castilla. Además
el Ministerio de Energía y Minas, que estuvo encabezado en un inicio por
Carlos Herrera Descalzi y luego reemplazado por Jorge Merino, quien
continúa en el cargo y en el Ministerio de Trabajo está José Villena que
reemplazó a Rudecindo Vega.
El Congreso también jugó su
propio partido, aunque no con buenos resultados pues no lograron
consensos para elegir a los tres directores del BCR, lo cual impide el normal funcionamiento de esta entidad.
Sin embargo una muestra de que el modelo económico se seguirá respetando se da en el mismo Congreso, donde
Alianza
Para el Gran Cambio, uno de los grupos más críticos a Humala durante la
campaña electoral, ayudó a que Víctor Isla sea el nuevo presidente del
Legislativo y tiene a su representante Juan Carlos Eguren como segundo vicepresidente.
Es
así que el apoyo de esta bancada a Gana Perú en el Congreso permitirá
llevar adelante con mayor facilidad las reformas que se vienen. Tanto el BCR como distintos analistas pronostican que la economía peruana seguirá fuerte, pese a las turbulencias del exterior.